En una de las zonas más bonitas de Suecia, la región de Bohuslan (si la buscais en google por imágenes vereis los típicos pueblos de pescadores de esta región, casi diría que son la esencia de este país), se encuentra una de esas casas de la que te enamoras en cuanto la ves. El recibidor ya es de lo más acogedor, con un banco descalzador, telas de visillos y pieles que lo cubren, como un preludio de la armonía y el amor por los detalles que encuentras en toda la casa.
Vigas de madera, muebles vintage, visillos que tamizan la luz son algunos de los maravillosos detalles de los que os hablaba y que le dan una luz especial. En la cocina un menaje de los antiguos que encandilan y ya se ven poco con manteles de encaje y vajilla de porcelana. Todo rodeado de un jardín y una pequeña huerta en la que los propietarios cultivan sus propias verduras.
Me parece un lugar ideal para iniciar este viernes, una casa cercana al mar con una arquitectura que evoca en sus detalles la tradición de una región, habida cuenta de que la casa fué construida recientemente pero en ella se ha recreado la esencia de todo un país.
Publicado con permiso de Lantiv